La medida responde a acuerdos macroeconómicos establecidos entre el gobierno ecuatoriano y organismos financieros internacionales, con el objetivo de acceder a líneas de crédito por un monto significativo en un plazo de cuatro años.
La reciente decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de eliminar el subsidio al diésel ha generado reacciones por parte de diversos sectores de la sociedad civil, que expresan su preocupación por el impacto socioeconómico de la medida en varios grupos de la población.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), junto al movimiento político Pachakutik, el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Unión Nacional de Educadores (UNE), el Frente Popular, federaciones estudiantiles y el Seguro Campesino, se pronunciaron este sábado en contra de la medida, que consideran regresiva.
Según el Ejecutivo, la eliminación del subsidio busca reducir el déficit fiscal, pero los críticos advierten que el impacto se reflejará en el costo de vida, especialmente en el transporte, la producción agrícola y la canasta básica.