Entre marzo y mayo de 2025, al menos ocho niños achuar murieron por leptospirosis en el sur de la Amazonía ecuatoriana. Esta enfermedad puede prevenirse con acceso a agua segura y vigilancia temprana, dos condiciones ausentes en Taisha, uno de los cinco cantones más pobres de Ecuador y el de menor cobertura de servicios básicos. Meses antes, las autoridades provinciales y cantonales construyeron vías de acceso con la promesa de aplacar el abandono. Pero estos proyectos, realizados sin el pleno consentimiento de los achuar, sin estrategias de control ambiental y, en algunos casos, sin permisos ni criterios técnicos desataron consecuencias fatales.
Dos achuar fueron asesinados. Madereros ilegales usaron las carreteras y se aprovecharon de la falta de control por parte de las autoridades nacionales, provinciales y cantonales para llegar al territorio achuar. La demanda de madera encontró oferta rápidamente en un cantón donde casi ocho de cada diez personas viven en la pobreza y en la pobreza extrema, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Taisha, además, concentra gran parte del territorio achuar, que alberga uno de los bosques mejor conservados y de mayor biodiversidad en el Ecuador, según un reciente informe de la iniciativa Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP por sus siglas en inglés) de la organización Amazon Conservation.
Algunos achuar vendieron cedros y chunchos de sus fincas a los madereros ilegales, relata Waakiach Kuja, presidente de la Nacionalidad Achuar del Ecuador (NAE), que respondió la entrevista de Mongabay Latam después de coordinar el traslado de un enfermo por vía aérea a un centro de salud, la única manera de hacerlo en esa zona. Kuja explica que la tala y la apertura de carreteras desobedecieron las resoluciones de cuidado del territorio que dejaron los achuar mayores, considerados los más sabios del pueblo. Entonces hubo desencuentros.
En mayo de 2025, la comunidad de Pumpuentsa impidió el paso de un camión que transportaba madera desde Patukmai. La oposición a la venta de madera desencadenó un enfrentamiento que escaló hasta que un líder de la zona murió tras ser atropellado por el camión y, en represalia, miembros de Pumpuentsa asesinaron a quien habría vendido la madera, reportaron medios locales y lo corroboraron las fuentes consultadas para este artículo.