El vigésimo tercer Salmo es bien querido alrededor del mundo
El Salmo 23 nos da un enorme consuelo y fuerza. Me asombra la manera como personas de todo tipo se acuerdan de estas palabras en tiempos de crisis y dolor. Casi siempre guardamos este Salmo para los momentos de apuros y aflicciones.
Existen muchas versiones del Salmo 23. Algunas usan lenguaje que incluye a las minorías y las mujeres, otras no lo hace. Algunas utilizan la palabra "Yavé" en vez de "Señor". Un escritor utilizó la palabra "Amado". "El Amado es mi pastor, nada me falta..."
Si usted tiene otro nombre sagrado que prefiere cambiar por el nombre del Pastor, hágalo y ¡disfrute de la oración! Si los pronombres masculinos le son ofensivos, sustitúyalo por algún otro que sea de su agrado. ¡Disfrute esta muestra de Alimento para el Alma!
El autor era un pastor desconocido antes de volverse Rey de Israel. El amaba a Dios con pasión y comprendía la ternura del buen pastor. Peleó contra animales salvajes y elementos naturales para proteger a las ovejas que tenía bajo su cuidado. Se cree que David escribió esta bien amada reflexión. Venga y visite al Pastor que cumple con las necesidades de nuestras almas.
He tenido algo de dificultadas para entender el pastoreo desde un punto de vista urbano. Hay muchas bellas metáforas en la Biblia (Viejo y Nuevo Testamento) que hablan de Dios como un Pastor. Podemos encontrar una tierna imagen de Dios en un libro del Viejo Testamento llamado Ezequiel 34:11-31. En él podrá encontrar algunos versículos en los que puede pensar a detalle. Si desea tener una experiencia espiritual significativa, léalos una y otra vez.
Salmo 23
El Señor es mi pastor,
nada me falta;
en verdes pastos él me hace reposar
y a donde brota agua fresca me conduce.
Fortalece mi alma,
por el camino del bueno me dirige
por amor de su Nombre.
Aunque pase por oscuras quebradas,
no temo ningún mal,
porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen.
Me sirves la mesa
frente a mis adversarios,
con aceite perfumas mi cabeza
y rellenas mi copa.
Me acompaña tu bondad y tu favor
mientras dura mi vida;
mi mansión será
la casa del Señor
por largo, largo tiempo
.