Los colombianos están hartos de los temas sobre mafia y violencia en la tv
2013-04-09 23:39:42 // by: pontecool
Bogota.- Es una vergüenza que Caracol y RCN sean las dos únicas cadenas de televisión abiertas y privadas que haya en Colombia. Tanto el anterior gobierno como éste no se han atrevido a abrir la televisión a la libre competencia. Ese duopolio condiciona al espectador con novelas y dramatizados que lo incitan al disfrute de la violencia, el dinero fácil, la exaltación del arribismo social. Y el Estado parece no darse cuenta de la intoxicación que están causando en el subsconciente colectivo.
¿Cómo está el cine colombiano?
Salvo contadas excepciones, la violencia de toda clase sigue pesando mucho en la temática de nuestro cine. Los espectadores están saturados de héroes sangrientos, violentos, chicas prepago y tetas al servicio de mafiosos. No solo esa es Colombia: hay otra que falta por mostrar, sin ser complacientes ni intentar tapar la dura realidad. Se han hecho excelentes películas nacionales en estos años, y hablo de las últimas como ‘La Sirga’, en la cual no se ven drogadictos, violentos o mafiosos.
¿Qué le ha hecho falta al cine colombiano para pisar la alfombra roja de los Óscar?
Solo dos películas latinoamericanas han ganado Óscar, ambas argentinas, porque ese país tiene industria cinematográfica desde los años 30. Nosotros aún no la tenemos y la mayoría de directores colombianos tenemos una o dos películas. Para competir no solo se requiere talento, se necesita continuidad en la producción.
¿Porque nunca Colombia ha pertenecido a las grandes ligas del cine latinoamericano?
No tenemos tradición teatral, tan importante en la formación de la dramaturgia. Si bien hay muchas historias para narrar, creo que la gran debilidad de nuestro cine es la falta de guionistas. Los personajes de nuestro cine son esquemáticos y caricaturescos. Nuestro cine es hijo de la televisión, como ésta lo fue de la radio. Ahora aparecen jóvenes directores que respetan la norma sagrada de Billy Wilder que “sin personajes no hay historia y sin historias no hay guiones ni películas”.